CONCEPTOS GENERALES

Las herramientas creadas sustituyen la necesidad de recurrir a la inversión extranjera, a la hora de determinar la cuantía de la inversión nacional.

Seguramente lo resumido en el acápite superior como sub -titulo sorprende.

No nos llama la atención la sorpresa producida.

Pero ese concepto es el  resumen económico de todo el trabajo.

Trabajo pretencioso que también tiene resúmenes  filosóficos, ideológicos, doctrinarios, lógicos, jurídicos, históricos sociales, laborales etc. etc. etc.

En este archivo nos vamos a limitar – de manera sumamente  escueta – al resumen económico.

¿ Qué limita la cuantía de la inversión global ?

La cuantía de la inversión global está limitada por la CANTIDAD DE CAPITAL disponible para ello.

Ese CAPITAL  - que queremos invertir - tiene dos orígenes posibles.

a.- EL AHORRO PROPIO.

b.- EL PRESTAMO ( nacional o extranjero ).

La cuantía de la inversión global  propia  - entonces -  estará determinada por la cantidad de CAPITAL AHORRADO o TOMADO PRESTADO.

Hasta aquí tenemos resaltada la limitación impuesta al crecimiento económico nacional, por la concepción capitalista liberal de  la definición de CAPITAL.

La cuantía de la inversión global estará determinada por la cantidad de ahorro o préstamo que la nación posea, solo si aceptamos como válida la definición y la concepción que de CAPITAL tiene la doctrina  ortodoxa clásica.

Para esa doctrina, CAPITAL es sinónimo de MONEDA, DIVISA y RESERVA INTERNACIONAL ACUMULADA.

Como la Nación carece de la capacidad de ahorro de divisa, y tiene vedado el acceso al crédito nacional e internacional, la preeminencia de la concepción definitoria que de CAPITAL hace el liberalismo  ortodoxo clásico, trae como consecuencia la imposición en los hechos  de un

TECHO A LA PRODUCCION POSIBLE DE NUESTRA ECONOMIA.

La cantidad de nuestra producción no está determinada por la cuantía de nuestra riqueza, sino por la cantidad de moneda – divisa disponible.

Moneda divisa que - por supuesto -  maneja el capitalismo financiero internacional de la mano de la concepción teórica liberal ortodoxa clásica.

La imposibilidad de ahorrar; la negativa de acceso al crédito, con mas la limitación  de emisión monetaria impuesta por nuestra adscripción al PATRON DOLAR  estrangulan la economía.

ESTO ES : no podes invertir porque no tenés MONEDA

                   no podes invertir porque no tenés divisa

                   no podes invertir porque no tenés reservas.

¿ ES ESTO REALMENTE ASI ?

¿ Es acaso la concepción de CAPITAL como sinónimo de MONEDA, DIVISA, RESERVA,  la que defiende históricamente el pensamiento nacional ?

LA RESPUESTA – POR SUPUESTO – ES POR LA NEGATIVA.

Para la concepción nacional – cuyo desarrollo pretendemos traslucir – CAPITAL NO ES NI MONEDA, NI DIVISA, NI RESERVA INTERNACIONAL.

Para los NACIONALES CAPITAL ES TRABAJO ACUMULADO, BIENES PRODUCTOS, SERVICIOS INTELIGENCIA Y CULTURA

Las diferencias entre ambas concepciones tienen consecuencias espectaculares.

Si CAPITAL es – como dice la concepción ortodoxa – moneda, divisa y reserva, y yo no tengo ni moneda ni divisa ni reserva,

NINGUN PROYECTO NACIONAL ES POSIBLE

Si por el contrario – como resume el pensamiento nacional - CAPITAL ES TRABAJO ACUMULADO, BIENES, PRODUCTOS, SERVICIOS, INTELIGENCIA Y CULTURA, todos y cada uno de los items. están contenidos en nuestro territorio, por lo que

TODOS LOS PROYECTOS SON POSIBLES.

Hasta aquí, el desarrollo tiene lógica y coherencia.

¿ Qué nos falta ?

Nos faltan simplemente las herramientas con  las que tornaremos representativo nuestro capital.

Y ese es nuestro desarrollo.

Las herramientas que tornen representativo nuestro capital e independicen la cuantía de la inversión global nacional necesaria y suficiente para producir un shock de crecimiento que elimine la indignidad manifiesta de la falta de trabajo, son la novedad en el pensamiento nacional, que agrega la solución a la critica del  sistema ortodoxo liberal que limita  nuestras posibilidades.

Todo mediante el ejercicio de la “ gran política ”,  - esencialmente cualitativa -  y sostenida en un proyecto nacional totalizador con basamento político suficiente en la “ COMUNIDAD ORGANIZADA ”.

No tengamos miedo de cuestionar las definiciones que de las instituciones económicas nos brindan los ortodoxos liberales.

Cuestionándolas  - a todas  y cada una de ellas -  con método y fines nacionales encontraremos las respuestas, desestructuraremos las supuestas verdades reveladas del “pensamiento único y el fin de la historia”, y crearemos un hito nacional, poniéndonos a la cabeza intelectual del continente.

 

CIUDADELA, febrero 28 de 2004

 

Dr. Jorge Humberto Jordán