IDEOLOGIA

 

Nos adentramos aquí al mundo de las ideas.

 

Podríamos elegir el camino mas fácil, - el camino hecho – y elegir la ideología capitalista, o la ideología colectivista.

 

Preferimos el mas difícil, el mas arduo, el que mayor enfrentamientos y divergencias tanto nacionales como internacionales despierta.

 

Pero no dudamos elegimos el camino correcto.

 

Elegimos la ideología nacional.

 

Ideología nacional que no es sinónimo de nacionalismo, ni de peronismo, ni de radicalismo, ni de derecha, ni de izquierda.

 

Si podemos decir que formamos parte del  movimiento nacional, cuyo interprete en los últimos cincuenta años ha sido el “ Movimiento Nacional Justicialista ”.

 

Interprete de la misma magnitud que el Morenismo en épocas de independencia temprana, que el  Rosismo, con el Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas, que el Irigoyenismo  encarnado en la figura de Don Hipólito, que el laborismo, que los ideales de FORJA, que el justicialismo desde el 1943, y que en el futuro adoptará seguramente ropajes diversos.

 

Ropajes que en ningún caso podrán desdibujarlo como cabal interprete de la doctrina Social de la Iglesia que es en esencia.

 

Justicialismo  instrumentado por el partido político peronista que en muchos tramos de su historia traicionó sus postulados.

 

No se puede ser peronista y liberal.

 

Se contraponen.

 

Sin embargo tuvimos Partido Político Peronista defendiendo postulados liberales.

 

El liberalismo que encarnaron terminó en escarnio.

 

El  justicialismo que decían representar perdura muy a pesar de ellos.

 

Pues resumiendo, nuestra ideología es nacional y el instrumento para llevarla a la practica no es otro que  el MOVIMIENTO NACIONAL JUSTICIALISTA.

 

Que podrá tener distintas denominaciones o “ envoltorios ” justificadas en razones de momento y circunstanciales que hacen al ejercicio de la lucha política, pero que no empequeñecen su dimensión.

 

Ideología a la que su le sumaremos un método de trabajo.

 

Con fundamento en las preguntas bases de la filosofía, la duda metódica de Descartes, el proceso dialéctico de tesis, antítesis y síntesis hegeliano, y el racionalismo kantiano, a cada hecho fáctico lo someteremos a la pregunta :

“¿ es útil a la Nación ? ”.

 

Concepción de lo útil no limitada a la “ eficacia ” del orden de Hobbes y Maquiavello, sino al establecido por el República de la Virtud griega.

 

Virtud entendida como el hábito de hacer el bien.

 

Virtudes como la sabiduría, la prudencia, el valor, la justicia a las que la concepción católica agregó, fe esperanza y caridad.

 

Ideología que impedirá que - por la fuerza de la imposición ortodoxa liberal, o izquierdista internacionalista – me transforme en un número impersonal o en un consumidor.

 

Ideología que defenderá la vigencia del orden justo y que permitirá el logro de mi razón trascendente.