PRIMERA PARTE

 

 

 

 

INTRODUCCION

 

  

 

LIBRO – B.-

COPETE

 

Que vamos a hacer;

 

porqué;

 

para qué; 

 

cuándo;

 

dónde;

 

cómo.

 

 

 

QUE VAMOS A HACER : Vamos a reconstruir la NACION.

 

¿ PORQUE ? :  La vamos a reconstruir porque de ella en la actualidad

                           quedan jirones.

 

¿ PARA QUE ?  : Lo haremos para restituirle a la gente la dignidad de “

                               ser y pertenecer ”.

                               Para recrear las precondiciones mínimas de

                               funcionamiento del sistema democrático, representativo

                               y federal.

 

¿ CUANDO ? : aquí y ahora.

                          Ya está desarrollado y escrito.

                           En días firmaremos los acuerdos con las estructuras

                           productivas  participantes.

                           El mismo día de la jura como  Presidente de la Nación,

                           será remitido al Congreso para su tratamiento.

 

¿ DONDE ? : Lo vamos a ejecutar en forma conjunta – al mismo tiempo –

                       en la totalidad de las municipalidades de la todas las

                       provincias Argentinas ( y la Capital Federal ), partiendo de

                       un principio de  equidad, igualdad,  y proporcionalidad.

 

¿ COMO ? : con un proyecto de monetización de la economía, mediante la

                      emisión pautada anual por el plazo de diez años de LETRAS

                      DE TESORERIA de manera neutra.    

                      Neutra quiere decir, que no constituirá  emisión de deuda

                      pública.

 

Para cumplir con esto, partiremos de la acción política con mayúsculas.

Con mayúsculas la concepción y con mayúsculas la ejecución.

 

Lo haremos con todos los argentinos a los que invitamos a hacer suyas las banderas del justicialismo “ justicia social; independencia económica; soberanía política ”.

 

Política en la que todos participen; políticas que sumen y multipliquen, nunca que resten o dividan.

 

Un lema que resume el objetivo.

 

UN HOMBRE – UN EMPLEO .”

 

  

 

INTRODUCCION

 

                     Iniciamos la exposición, con un sucinto análisis de la realidad fáctica nacional en tiempo y espacio.

 

Formamos parte de un mundo en guerra.

 

Guerra continua y sostenida a lo largo del tiempo, con un sinnúmero de variables circunstanciales signadas por diversidad de métodos  a aplicar en diversos tiempos y  situaciones.

 

El padre de la estrategia moderna (Karl Von Clausewitz ) definía a la guerra como “ la continuidad de la política por otros métodos ”.

Si éste principio doctrinario es válido, no lo es menos el que “ la política, también es la continuidad de la guerra por medios pacíficos ”.

 

Esa guerra, se libra en escenarios distintos, no solo determinados por espacios geográficos delimitados ( focales o generales ), ni con las mismas armas y estrategias que utilizaron desde las legiones romanas, las disgregadas caballerías bárbaras, hasta la tecnología balística y espacial actual.

Todas, formaron parte del mismo concepto, razón y objetivo de la guerra.

Variaron las tácticas y los instrumentos de los que se valieron los pueblos, para someter a su voluntad a otros pueblos.

 

En definitiva, la guerra no es otra cosa que la intención de someter la voluntad del enemigo, para imponerle la propia.

 

Los estados luchan por espacios geográficos de dominio, por intereses económicos, y para ejecutar políticas geoestratégicas de conveniencia.

 

En lo interno, por transformarse de “ estados colonia ”, a “ estados soberanos ”.

 

Desde hace siglos, las armas son solo el instrumento utilizado para dirimir conflictos económicos.

La guerra es esencialmente económica, y de la batalla limitada a los ejércitos enfrentados, se pasó al conflicto generalizado en donde  toda acción es valida y suficientemente justificada si cumple con el objetivo de dominación,  y a la actual concepción de la guerra “ virtual ”.( ocupación territorial virtual ).

 

La guerra, - en todos los tiempos – fue precedida por la utilización del arma mas importante  que usaron los poderosos.

 

Esta es “ La Propaganda ”.

 

Solo recordemos el ingreso de los ejércitos alemanes a Francia en la segunda guerra mundial, precedida por la descomunal propaganda desplegada por Goebbles, y tendremos un ejemplo por demás válido.

 

Hoy – a mas de la propaganda que destruye conciencias, valores, sentidos de pertenencia, nacionalidades, conceptos filosóficos, doctrinarios, idioma, cultura, moneda etc, -  se combate en el ámbito financiero.

 

Primero destruyen los “ conceptos  y los principios ”; luego invaden los capitales.

Capitales sin nacionalidades ni fronteras; capitales resguardados al amparo de la defensa de “ la propiedad privada ”; capitales que no son consecuencia del accionar democrático que le fije condiciones previas de funcionamiento; capitales que no respetan la democracia y cuyo único objetivo es su automática reproducción, capitales concebidos como sinónimos de monedas y divisas; capitales que niegan el concepto de acumulación de trabajo, bienes, productos, servicios, inteligencia y cultura.

 

Propiedad privada ” en el sentido que de ella tenía el creador del pensamiento político liberal  John Locke.

Propiedad privada ” que incluía el derecho a “ la vida, la libertad, a los bienes, a la hacienda, el derecho a la herencia y a la acumulación del capital ”.

Propiedad privada ”, como derecho que solo pertenecía a los elegidos ; la nobleza, los hidalgos, la alta burguesía, y que condenaba a la indigencia, la marginalidad, la exclusión social, a la enorme mayoría de los habitantes de las urbes medievales, cuyo único camino era la mendicidad o la delincuencia. ( al igual que hoy ).

 

Este concepto que define a la “ propiedad privada ”, fue camino de transformación de la etapa de producción y distribución feudal, al de la burguesía capitalista de los siglos XVI, XVII, XVII, y XIX, pero que no pueden sostenerse como principios inmutables en el siglo XX y mucho menos podrán en el XXI.

 

Esa “ propiedad privada ” era patrimonio exclusivo y excluyente de los poderosos, - que por tales - formaban parte de la sociedad civil y de la sociedad política.

Al pueblo – como mayoría – solo le cabía la exclusión.

No solo no fue beneficiario del “ reparto de la propiedad ”; no formaba parte de la sociedad civil y mucho menos de la política.

 

Esto marca el antecedente de la Revolución Francesa, aunque en ella tan solo acompañaron los intereses de la burguesía media, y  también fueron dejados de lado a la hora “ del reparto ”.

 

Cuantas similitudes nos marca el análisis de la historia.

Cuan similares son las vidas de los desherededados del 1500, 1600, 1700 y 1800, con las de las actuales paupérrimas poblaciones tercermundistas.

 

Los mismos detentadores de la “ pertenencia social y política ” de esos señores,  pretenden replicar su accionar en el siglo XXI.

 

La propaganda dice “ democrática circulación del capital ” a través de mercados libres. ( por aquello que explicábamos de la concepción de John Locke en el 1600 )

 

Los capitales ingresan detrás haciendo su agosto, a costa de la imposición de la indignidad del desempleo, la falta de trabajo, la marginación, el desamparo, el hambre, el sufrimiento y la exclusión social.

 

Preconizan la libertad del capital en desmedro de la libertad del hombre considerado éste en su esencia espiritual, universal y trascendente.

 

Nos constituyen en “ países sujetos a saqueo ”.

Ingresan capitales sin control, y se retiran de la misma forma, trastocando el funcionamiento genuino de la economía productiva.

Este es uno de los principales flagelos a los que someten a los emergentes.

 

Las constituciones argentinas desde 1853 hasta la fecha ( excepción hecha de la del año 1949 ) todas privilegian la libertad de la propiedad privada ( y con ella la libertad de circulación del capital entendido como sinónimo de moneda ) por sobre la libertad del hombre.

 

Determinado que estamos en guerra, y conocidos los dos ámbitos o espacios principales en donde se combate ( propaganda y finanzas ), nos falta identificar al enemigo.

 

Este – no cabe duda alguna – es el capital internacional apatrida y especulativo que – deformación mediante de los conceptos verdaderos – pretende triunfar por sobre el capital destinado a producir.

El que exige circular libremente  y sin control por los mercados, provocando a su paso alteraciones bruscas en los comportamientos de las variables macro y microeconomías, desde  la tasa de interés hasta los valores intrínsecos  de los productos.

 

Y esta es la batalla a librar.

 

Decidir políticamente que estamos a favor del CAPITAL PRODUCTIVO, por sobre el especulativo, y  desarrollar las herramientas que la lleven a lo fáctico, es “ la opción de fierro ”.

 

Y esta opción ineludible, es la que acertadamente resolvieron los países del primer mundo, que retribuyen mismamente a sus capitales especulativos.

Esto lo supo EEUU en la década del 70 cuando decidió el abandono del “ patrón oro ” y lo suplantó por “ la confianza ” como valor de reserva de su moneda.

Esto hacen los tigres del sudoeste asiático.

Esta es la respuesta dada por China.

 

Conocemos al enemigo; sabemos  las armas que utiliza; conocemos los ámbitos delimitados y localizados de su acción principal ( sin perjuicio que la lucha es en todo tiempo y lugar ).

 

Nos falta desarrollar el plan estratégico y táctico que se le contraponga con el único objetivo posible en la conducción militar y la política que es ...

 

el triunfo por sobre el accionar del enemigo ”.

 

 

Para ello – conocido que es el accionar principal – focalicemos al mismo, démosle la trascendencia que tiene, y ocupémonos de los espacios de lucha secundarios en esa medida, calidad, cantidad espacio y tiempo.

 

A lo primero y principal la mayor atención.

Aquí y ahora.

 

 

 

 

 

BASAMENTO FILOSOFICO, IDEOLOGICO Y DOCTRINARIO.

 

 

Nuevamente el método de análisis como precondición necesaria e indispensable de la síntesis.

 

Ubicación  real y actual en espacio y tiempo, y ubicación en espacio y tiempo pretendida.

 

Ambas coinciden.

 

Nuestro espacio de pertenencia – hoy y a futuro – es el mundo cristiano, occidental,  democrático y capitalista.

 

Compartimos los principios de la universalización – por lo de espiritual, universal y trascendente como esencia del hombre -.

 

Cuestionamos el método  impuesto para la  pertenencia al mundo globalizado.

 

A lo universal partiendo de lo particular.

 

A lo globalizado resistiendo a la imposición.

 

Reiteramos. Queremos estar dentro del mundo ... No fuera.

 

Pero ¿ como hago para resolver la disyuntiva de decir que pertenezco al mundo capitalista, mientras cuestiono sus métodos, razones, fundamentos e instrumentos ?

 

Simple.

 

Diferenciando el “capitalismo especulativo”, del “capitalismo productivo”.

 

El capitalismo individualista,  impersonal y sin nacionalidad con el solo objeto del lucro ... ;

 

... del capitalismo nacional, social,  productivo con el objetivo de satisfacer el bien común.

 

El “ uno ”,  me somete.

El “ otro ”, me libera.

 

 

Llegado a este punto, no puedo continuar, si no tengo prevista “ la herramienta ” que voy a utilizar para llevar a lo fáctico este pequeño desarrollo; herramienta que estará construida sobre la base del   “  pensamiento ” filosófico, ideológico y doctrinario, que nos impone la doctrina social de la Iglesia y la que lleva como bandera el Movimiento Nacional Justicialista.

 

Pero aún mas “ la justicia social, la independencia económica, y la soberanía política ” , deben dejar de ser banderas exclusivas de los justicialistas, para transformarse en banderas liberadoras del país total en su conjunto.

 

Concebimos la acción política como un arte de suma y multiplicación; jamás de resta o división.