LA ACCION POLITICA

 

 

 

 

                    La ejecución de la política discurre su accionar entre dos formas que son sumatorias,  antes que antípodas y/o excluyentes.

 

a.- la acción política  “ cuantitativa ”

 

b.- la acción política  “ cualitativa ”

 

 

a.- Cuando buscamos la toma del poder ( obviamente en la confrontación licita dentro del sistema democrático ), lo hacemos mediante la sumatoria de votos.

Estamos ejercitando la acción “ política cuantitativa ”.

Para tal fin, sumamos “ sopa ” mas  “ vino tinto ”.

La Biblia y el calefón.

Los votos “ contados ” dentro de la urna, son todos iguales, cualesquiera sea la calidad e ideología del sufragante.

 

b.- cuando elaboramos, discutimos, publicitamos, organizamos y ponemos en funcionamiento y ejecución una “ propuesta ”, estamos haciendo “ política cualitativa ”.

 

Esto es, estamos haciendo y diciendo el “ qué ”; el “ porqué ”; el “ para qué ”, el “cuándo ; el “ dónde ” y el “ cómo ”.

 

Para activar la “ política ”  es necesaria la sumatoria de ambas.

 

Pero en mi opinión, “ la acción cualitativa ” precede a “ la acción cuantitativa ” .

 

Para poder “ sumar sopa mas vino tinto ”, ellos ( sopa y vino tinto ) deben conocer “ para qué se suman.”

 

                    Y si además de “ conocer para qué ”, aprenden y transforman el “ conocimiento en sentimiento ”, mucho mejor, porque estarán dando nacimiento a la “ mística ” de la participación política, que debería ser el “ objeto ” del  líder.

 

                    Y con la “ mística ” de la participación nace “ la militancia ” .

 

                   Y con “ la militancia ”, la transformación de  “ la masa ”  en “ pueblo ”, que es lo que necesitamos para llevar adelante un proceso revolucionario de cambio en paz.

                    

                    Nuestros actuales dirigentes políticos candidatos a la elección presidencial, solo ejecutan la “ acción política cuantitativa ”.

La suponen – o ello deja entrever su accionar – suficiente.

 

                    Todos carecen de propuesta.

                    Ninguno ejecuta la “ acción cualitativa de la política ”.

 

                   Pero si bajamos esta elaboración teórica a la confrontación empírica, verificaremos que según las encuestas, ninguno de los candidatos  alcanza - hoy - a una intención de voto del orden del 20 %.

 

Ergo. Si esto es tan así como reflejan las encuestas de opinión ( yo aún creo que los porcentajes serán menores,  por la atomización del electorado ), la acción política que todos están ejecutando es INUTIL.

 

 

 

N O     S I R V E

 

 

 

Es errada su concepción.

Son inútiles sus resultados.

 

 

                    La suplantación del Estado Colonia por el Estado Nación – que estamos proponiendo – necesita del apoyo incondicional – la  mística – que se traduce en mayoría absoluta ( esto es 51 % ) del voto popular.

 

Debemos plebiscitar, la propuesta, para tener el apoyo político indispensable para poder luego ejecutarla.

 

Debemos hacer carne aquello  que expresa :

 

 

 

que donde está lo popular, está lo nacional ”, y

donde está lo nacional, está lo popular ”.

 

                    Nuestra mas reciente historia política nos enseña que los gobiernos no tuvieron mas de 100 días para producir el cambio pensado o querido.

 

La aceleración del deterioro político y social, unido a las inmensas urgencias a solucionar, nos pondrán un collar de fuego, y deberemos dar respuestas inmediatas y contundentes en un plazo no mayor de CINCUENTA  días.

 

La mitad del tiempo que tuvo el último gobierno radical

 

Deberemos asumir el compromiso de dar un resultado económico, social y político en ese breve plazo.

 

Y podemos.

 

En CINCUENTA días estamos tirando el primer metro cuadrado de obra publica.

En CINCUENTA  días la demanda de mano de obra ociosa se habrá  movilizado.

En CINCUENTA días la oferta de trabajo a ejecutar por las empresas se habrá multiplicado por mas de 1000 ( 1300 son las Municipalidades en donde como mínimo vamos a encarar una obra en cada una ).

 

                    Y durante esos CINCUENTA DIAS, deberemos mantener de manera continua y sostenida movilizadas a UN MILLON DE PERSONAS.

 

                    Deberemos mantener “ tomada ” la Plaza de  Mayo para presionar con el pueblo a los indecisos - de buena y de mala fe - que los habrá a no dudarlo.( la historia Argentina enseña por demás, que siempre fuimos victimas de las minorías. De estas debemos cuidarnos, porque las mayorías se cuidan solas ).

 

                   Y para llegar a buen puerto la propuesta, a la luz de lo explicado ( el resultado de la acción política cuantitativa exclusivamente ), deberemos cambiar la secuencia del pensamiento y ejecución de la acción política.

Esto es:

 

1.- propuesta ( acción cualitativa )

2.- sumatoria de la diversidad ideológica que está dispuesta a acompañarnos. ( acción cuantitativa )

3.- arbitraje que ejecuta el conductor, entre la puja de la diversidad de intereses   agrupados, en pos del cumplimiento del objetivo de máxima fijado . ( acción cualitativa )

 

 

                    Solo así, el éxito será la consecuencia de la acción.

 

                   Continuar exclusivamente con la acción política cuantitativa, nos llevará a un nuevo fracaso del pensamiento nacional.

La consecuencia será un “ nuevo gobierno de transición ” , sostenido en no mas del 20 % de los sufragios, obligado a negociar con adversarios y enemigos, que seguramente habrán de ver cumplidos si “ sus objetivos ” que no son otros que mantener un “ país colonia ”,  “ sujeto de saqueo”,  y “ con inestabilidad política y social permanente ”.

 

                  La inexistencia de la acción cualitativa ( la propuesta ) volverá a dejar al gobierno elegido ( cualquiera sea ) en manos de los ideólogos y los cuadros ejecutivos liberales, que si tienen propuesta y que si están preparados técnica y profesionalmente para aplicarlo.

Para ejemplo baste recordar al Dr. Cavallo entrando a la quinta Presidencial llamado por el Dr. De la Rua, y recibido por Leopoldo Moreau.

Los radicales de entonces, carecían de propuesta política nacional, y desembocaron irremediablemente en el aparato liberal.

 

No menos ejemplificadora es la lección que nos dieron con Lopez Murfhy.

 

                 El “ líder ”que se disponga a encabezar la Refundación Nacional ( el Estado Nacional, soberano, digno e independiente ), debe hacer saber que representa el pensamiento nacional, que es custodio de los valores que defendieron Mariano Moreno, Dorrego, San Martín, Belgrano, Juan Manuel de Rosas, Irigoyen y Perón. Que ha de dejar de lado la representación histórica y presente de la línea “ Mayo-Caseros ”, que va impedir la reedición liberal bajo cualquier mascaron, mostrando en los hechos no solo retórica de comité o de unidad básica, sino proyectos, hechos fácticos consumados.

El proyecto que elaboramos es un “ hecho consumado ”. No es una elaboración doctrinaria teórica.

Y lo va a instrumentar haciendo realidad lo que los obreros y empleados quieren que acontezca – esto es mas puestos de trabajo -, y lo que los empresarios hace mucho que no comprueban, esto es que es posible ganar dinero trabajando.

A “ ellos ”no solo les decimos lo que quieren escuchar, sino que también le aseguramos que lo vamos a cumplir, que ya está escrito, y que el mismo día de asunción de la Presidencia va a ser puesto en manos del Congreso Nacional para su inmediata aprobación.

Y todo esto,  lo va a hacer desde ahora, demostrando en la práctica que es posible hacer “ guiso de liebre sin liebre ”. Porque ahora acordará con todos los factores de la producción que participarán; y ahora convendrá con los trabajadores; y ahora con las comunas y provincias para que se apuren a determinar la prioridad de ejecución de proyectos; y ahora con los desheredados, los indigentes, los que están fuera de todo cálculo; y ahora con las autoridades de los cultos religiosos ante  quienes se podrá comprometer a trabajar por la “ dignidad del ser humano “ en cumplimiento de su designio divino.

 

                    Si continuamos insistiendo con la ejecución de políticas cuantitativas, nuestro próximo destino será nuevamente liberal, y el pensamiento nacional habrá perdido otra oportunidad histórica.

 

                    Si optamos por reformular el pensamiento y la acción política, privilegiando la acción cualitativa, de seguro que el próximo gobierno será NACIONAL.